
Líneas de actuación en el mercado de trabajo
para su discusión con los interlocutores sociales
en el marco del diálogo social
I . I ntroducción
La consecuencia más grave en la economía española de la crisis
económica y financiera iniciada en 2008 es, sin duda, la destrucción de empleo,
que ha elevado la tasa de paro a casi un 19% de la población activa y que
afecta de manera singular a los jóvenes.
En este contexto, el Gobierno ha venido adoptando medidas
extraordinarias de lucha contra la crisis en el ámbito económico y laboral y en el
de la protección social de las personas desempleadas.
Ahora la principal responsabilidad de todos –ciudadanos, agentes
sociales y, particularmente, Administraciones Públicas- es contribuir a la
recuperación de la actividad y, en este proceso, la creación de empleo debe ser
el referente esencial.
El Gobierno tiene la convicción de que alcanzar un crecimiento
económico robusto, equilibrado y sostenible exige la adopción de reformas
ambiciosas en todos los ámbitos de la actividad económica, incluido el marco de
las relaciones laborales.
En la presentación de la Estrategia de Economía Sostenible, el pasado 2
de diciembre, el Presidente del Gobierno se comprometió a presentar una
propuesta de medidas laborales para su negociación con los interlocutores
sociales, lo que constituye el objeto de este documento.
Más allá de la fase cíclica por la que atraviesa la economía española,
nuestro mercado de trabajo presenta serias debilidades que se manifiestan
incluso en etapas de alto crecimiento:
Una capacidad muy alta para generar empleos en las fases de expansión
•
económica pero también una muy alta flexibilidad en la salida del
mercado de trabajo que se ha constatado en la actual crisis con la
elevada destrucción de empleo.
• Una excesiva segmentación del mercado de trabajo entre trabajadores
con contratos fijos y con contratos temporales, que se proyecta sobre el
conjunto de la política de empleo y sobre todas y cada una de las
instituciones laborales, dificultando la estabilidad laboral y magnificando
los ajustes de empleo ante perturbaciones económicas
• Una rotación excesiva de los trabajadores con contrato temporal, en
especial entre los jóvenes, que asumen en mayor medida la destrucción
de empleo frente a fórmulas de flexibilidad alternativas como la
adaptación de los salarios o la reducción del tiempo de trabajo.
• Una escasa inversión, tanto pública como privada, en formación como
consecuencia de una insuficiente estabilidad en el empleo y que dificulta
la movilidad de los trabajadores.
Unas nuevas relaciones laborales deben garantizar la igualdad de trato
para todos y fomentar la búsqueda de mejores oportunidades. Igualmente,
necesitan unas instituciones laborales que remuneren adecuadamente el
esfuerzo y la inversión en capital humano y unas Administraciones Públicas que
garanticen la protección efectiva de los trabajadores, mejorando su
empleabilidad y reduciendo el riesgo de exclusión laboral.
Por este motivo, las medidas que propone el Gobierno para mejorar el
funcionamiento del mercado de trabajo español pretenden los siguientes
objetivos: