[22 M] Conquistar la Dignidad. Luchar por la revolución social.

[22 M] Conquistar la Dignidad. Luchar por la revolución social.

El 22 de marzo convergen en Madrid las MARCHAS DE LA DIGNIDAD. Desde la Federación Local de la CNT convocamos a dar la bienvenida a estas personas, que vienen a quedarse y luchar, y especialmente a aquellos que vienen a hacer oír con fuerza en las marchas la voz del anarcosindicalismo. Convergemos en la lucha por convicción solidaria, aportando nuestra actitud combativa y crítica. La dignidad no se negocia, sino que se conquista lanzándose a la toma de nuevos y mayores derechos como llevamos años planteando en nuestra tabla reivindicativa: las 30 horas de jornada semanal sin reducción de salario, la jubilación a los 55 años, la quinta semana de vacaciones, la abolición de las horas extras, del pluriempleo, de las subcontratas, la expropiación de inmuebles para atender las necesidades básicas de vivienda, etc.

Pero sabemos que este camino no pasa solamente por pedir manteniendo una actitud pasiva y esperando a que algo bueno caiga del cielo. Debemos ser nosotras y nosotros los que mediante la acción acabemos conquistando estas mejoras, y para hacerlo no podemos apostar de nuevo por los medios del poder establecido, que no guardan ninguna relación con los fines. Sólo será posible emprender el camino de la dignidad laboral cuando el poder resida en las asambleas, alejadas del modelo sindical jerárquico, de elecciones, liberados y comités pactistas.

Esta senda nos ha dejado meridianamente claro que el capitalismo no admite más capas de maquillaje ni reformas y su desaparición constituye el único escenario razonable. Debemos luchar por una revolución social que sea capaz de transformar desde los cimientos esta sociedad basada en la desigualdad, la única forma de reconquistar nuestra dignidad.

El trabajo verdaderamente satisfactorio se logrará el día en que quienes generamos la riqueza seamos los responsables de distribuirla, el día en que los medios de producción sean colectivizados pasando al control de los trabajadores y desaparezca la esclavitud del salario.
Impulsemos juntas un sindicalismo radical basado en la acción directa, el federalismo, la solidaridad y la autogestión, una herramienta capaz de plantar cara al capitalismo hasta la transformación de la sociedad: el anarcosindicalismo.

¡DIGNIDAD, REBELDÍA Y REVOLUCIÓN SOCIAL!

cnt

Concentración en Guadalajara: NO A LA NUEVA LEY DEL ABORTO

 Ante el anteproyecto de ley presentado por el Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón, el aborto pasa a estar contemplado en el Código Penal. Denunciamos la violencia que esto supone para las mujeres, pues su decisión queda supeditada a la de otros. Por ello decimos que tenemos derecho a decidir, que en nuestro cuerpo mandamos nosotras y nadie más y os convocamos a decirlo con nosotras este sábado a las 12 h. en la Plaza de Santo Domingo.

MUJERES DE GUADALAJARA

Declaracion internacionalista contra la guerra en Ucrania

¡GUERRA A LA GUERRA!
¡NI UNA SOLA GOTA DE SANGRE POR LA “NACIÓN”!

La lucha de poder entre los clanes oligárquicos de Ucrania amenaza con escalar hasta conflicto armado internacional. El capitalismo ruso intenta utilizar la redistribución de poder del estado Ucraniano para implementar sus ya añejas aspiraciones imperialistas y expansionistas en Crimea y en el este de Ucrania donde cuenta con fuertes intereses económicos, financieros y políticos.

Sobre el telón de fondo de la próxima ronda de la inminente crisis económica de Rusia, el régimen está intentando avivar el nacionalismo ruso para distraer la atención de los crecientes problemas socioeconómicos de los trabajadores: salarios y pensiones de pobreza, desmantelamiento del sistema de salud disponible, así como de la educación y otros servicios sociales. En el trueno de la retórica nacionalista y militante es más fácil completar la formación de un estado corporativo y autoritario basado en valores conservadores reaccionarios y en políticas represivas.

En Ucrania la aguda crisis económica y política ha llevado a una creciente confrontación entre los clanes oligárquicos “viejos” y “nuevos”, los primeros de los cuales usan incluso formaciones ultraderechistas y ultranacionalistas para dar un golpe de estado en Kiev. La élite política de Crimea y el este de Ucrania no desea compartir su poder y sus propiedades con el próximo gobernante de turno en Kiev e intentan apoyarse en la ayuda del gobierno ruso. Ambas partes recurrieron a la histeria nacionalista rampante: ucraniana y rusa respectivamente. Hay choques armados, derramamiento de sangre. Los poderes occidentales tienen sus propios intereses y aspiraciones y sus intervenciones en el conflicto podrían llevarnos a una Tercera Guerra Mundial.

Los grupos beligerantes de los jefes fuerzan, como de costumbre, a la lucha por sus intereses; nosotros, la gente común: trabajadores asalariados, parados, estudiantes, pensionistas…convirtiéndonos en adictos a la droga nacionalista, nos lanzan a unos contra otros haciéndonos olvidar nuestras necesidades e intereses reales: a nosotros no nos importa ni puede importarnos sus “naciones” en las que ahora nos vemos preocupados por problemas más vitales y urgentes –cómo ganarse la vida se enfrenta con el sistema que han fundado ellos para esclavizarnos y oprimirnos.

No sucumbiremos a la intoxicación nacionalista. ¡Que se vayan al infierno con su estado y sus “naciones”, sus banderas y despachos! Ésta no es nuestra guerra y no debemos participar en ella pagando con nuestra sangre sus palacios, sus cuentas bancarias y el placer de sentarse en los mullidos sillones de las autoridades. ¡Y si los jefes de Moscú, Kiev, Lviv, Kharkiv, Donetsk y Simferopol empiezan esta guerra, nuestro deber es resistirnos a ella por todos los medios disponibles!

¡NI GUERRA ENTRE “PUEBLOS” NI PAZ ENTRE CLASES!

KRAS, Sección Rusa de la Asociación Internacional de los Trabajadores

Internacionalistas de Ucrania, Rusia, Moldavia, Israel, Lituania, Romania, Polonia

Federación Anarquista de Moldavia

Fracción de los Socialistas Revolucionarios (Ucrania)

LA LUCHA POR EL AGUA EN ALCÁZAR DE SAN JUAN

 

 

En Alcázar de San Juan los intereses de la clase dominante, empresarial y política se han visto enfrentados al interés de los vecinos. El motivo, la decisión del gobierno local de regalar el servicio de aguas público a una empresa privada. Sin duda esto supondrá un empeoramiento de la calidad de este servicio, así como un aumento de su coste, debido al ánimo de lucro de la empresa, lo que sumado al incremento de tarifas de las demás necesidades básicas como electricidad, calefacción..., supondrá cargar más las ya destrozadas espaldas del pueblo trabajador al que nadie regala nada.

Tras meses de concentraciones y manifestaciones, el conflicto no adquirió relevancia hasta que los métodos de lucha no fueron distintos a los que nos permite su ley burguesa, en este caso la simple ocupación de un espacio público como es el Ayuntamiento. Legalidad burguesa, que no es otra cosa que un arma en poder de la clase dominante para oprimirnos y desarmarnos.

Como siempre, quienes monopolizan el uso de la violencia contra los humildes, han criminalizado la protesta para deslegitimar nuestra voz. Asustados por la posibilidad de que, mediante el asamblearismo y la acción directa, seamos capaces de demostrar que se pueden ganar batallas contra los de arriba y que es necesario continuar luchando.

Porque violencia es la precariedad laboral, no llegar a fin de mes, que los bancos saqueen al pueblo por una vivienda, son los desahucios, violencia son los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, es no escuchar al pueblo e intentar pasar por encima de él, es exigir sobreesfuerzos a la clase trabajadora, violencia es mandar a un escuadrón que apalee a quien no se deje doblegar, es encerrar a quien lucha…, porque cuando la violencia contra el pueblo se hace norma, el derecho a rebelarnos no se cuestiona.

La batalla contra el expolio de nuestra agua se ha perdido, las causas son la falta de conciencia de clase y la desorganización que esto conlleva, motivos que explican con qué facilidad gran parte de esta lucha ha sido manipulada por destacados políticos de la oposición, para utilizarla de manera ruin como propaganda electoral.

La lucha es el único camino para la obtención de victorias populares, y éstas se pueden alcanzar si hay unidad, perseverancia y compromiso. Solo la organización y capacidad de lucha en todas las formas que el pueblo demande y apoye, uniéndose frente al enemigo común que es la única manera de derrotarlo, detendrá las políticas antipopulares que, en definitiva, son el detonante de estos estallidos.

¡Unión, Acción y Autogestión!

¡Salud y Revolución Social!

CNT Alcázar de San Juan

8 de marzo: nada que celebrar, todo por ganar

Este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, no hay nada que celebrar y sí todo por ganar. El 8 de Marzo debe servir para recordar a los explotadores y explotadoras que la mujer trabajadora sigue en la lucha y que no va a ceder en la reivindicación de sus derechos.

La mujer trabajadora sufre de manera más contundente la explotación, la desigualdad y la pobreza en este mundo regido por el capitalismo, más aún si cabe en momentos de crisis o de reestructuración del modelo capitalista como el que actualmente sufrimos.

Las mujeres trabajadoras ven ahora cómo se las presiona para retirarlas del mundo laboral, conminándolas a volver al ámbito de lo doméstico, insistiendo con discursos que valoran la maternidad y el papel de cuidadora que históricamente les han sido adjudicados. En los momentos actuales trabajar es un derecho que no debería cuestionarse, pues es el salario lo que nos garantiza la autonomía sin estar condenadas a la dependencia económica de otras personas.

En este contexto podemos pensar que la reforma de la Ley del Aborto no es gratuita, ya que va a significar que a la mujer se le imponga la maternidad y la vuelta al hogar aunque no lo desee. Por si no tuvieran bastante con sufrir las consecuencias de la Ley Mordaza, como el resto de los trabajadores, a las mujeres se las acusa políticamente de ser las culpables de los abortos, en un intento de despreciarlas y discriminarlas socialmente.

Este 8 de marzo, no sólo tenemos que luchar para avanzar en la conquista de derechos y la igualdad real entre hombres y mujeres, sino que nos vemos obligados a defender un derecho adquirido tan importante como el del aborto. Rechazamos el ataque a la autonomía de la mujer de los sectores más retrógrados del poder político, económico y religioso de este país. Pretenden anular el derecho al aborto sin importarles las consecuencias en nuestras vidas. Quieren imponer sus valores morales, tan reaccionarios como controladores, sobre las personas, sus cuerpos y su sexualidad; en definitiva, conducir otra parte más de nuestras vidas para sus propios intereses.

Por otra parte, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora debemos recordar a esas compañeras que fueron asesinadas, encerradas en la fábrica a la que prendieron fuego los empresarios, por reclamar sus derechos laborales, para que nadie olvide que la mujer siempre fue activa en la lucha. Desde el primer momento se sumó al movimiento obrero, enfrentándose a una doble batalla para ellas, ya que aparte de oponerse a los explotadores tuvieron que bregar ante la resistencia que no pocos compañeros mostraban a su incorporación al mundo sindical y del trabajo.

Desde el anarcosindicalismo reconocemos y alentamos a la lucha a las mujeres obreras, por su derecho a trabajar y ser independientes, por tener igual salario por igual trabajo, por ser dueñas de su cuerpo y su vida.

Quien piense que es una lucha vana, o la menosprecie, por considerar que con ella se reclama ser tan explotada como lo son los hombres, parte de la premisa de que la mujer trabajadora conquistará su libertad al mismo tiempo que los hombres trabajadores, cuando por fin tengamos una sociedad anarquista. Pero si no luchamos juntos esa sociedad no será realmente anarquista. Para que eso ocurra es obligación de todas y todos luchar por la igualdad entre trabajadores y trabajadoras, sin ambages.

Es nuestra obligación como anarcosindicalistas quitar la venda que impide ver que la actual situación laboral de las trabajadoras es sinónimo de más precariedad, desigualdad salarial, contratos parciales y sectores laborales totalmente separados por género. Además no puede ignorarse el acoso laboral que sufren las mujeres obreras, intolerancia, sexismo, etc, por el mero hecho de ser mujer.

Igualmente podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la pobreza tiene nombre de mujer.

La organización sindical de las mujeres trabajadoras es fundamental para lograr nuestros objetivos. Mujeres y hombres de la CNT compartimos el deseo de transformar esta sociedad patriarcal, competitiva, explotadora e injusta.

Queremos una sociedad nueva, muy diferente a la que hoy conocemos, una sociedad de iguales, sin explotados ni explotadores.

Y para conseguirlo, en la clase trabajadora debemos organizarnos sindicalmente para empezar a lograr esa transformación a la que aspiramos, juntos, reconociendo la explotación que sufren las compañeras por el mero hecho de ser mujeres.

En nuestras manos está demostrar a las mujeres trabajadoras que en la Anarcosindical están en pie de igualdad con los hombres en la lucha.

Salgamos a la calle, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, todos y todas, con el mismo ímpetu que lo hacemos en el Primero de Mayo, para dejar bien claro que como clase trabajadora no vamos a renunciar a lo que consideramos que es nuestro, que nos pertenece. Como mujeres trabajadoras tenemos todo por ganar.

¡Nosotras parimos, nosotras decidimos!