Crónica del encierro del 4 de enero en la sucursal de BBVA de Guadalajara

 


      El pasado 4 de enero en Guadalajara la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), distintos colectivos, así como personas a nivel individual, nos unimos para ocupar el banco BBVA del Jardinillo. El motivo fue en protesta de las últimas sanciones por otra ocupación el 14 de noviembre y por el desahucio de María, una mujer de 74 a la que van a echar de su casa por avalar a su hijo, discapacitado y con una pensión y al que ya han echado de su casa.


    Al entrar en el banco, el portavoz de la PAH anunció que era una ocupación pacífica en la que habría entre 35-40 personas, pero que no nos marcharíamos hasta que no se consiguiera la dación en pago de la vivienda de María. Este mismo portavoz entró, junto con María y su hijo, al despacho del director para hablar con un abogado por teléfono, que se negó a hablar con el portavoz alegando que María estaba siendo coartada por la plataforma.

     Por lo tanto, se decidió seguir ocupando el banco, mientras que vari@s miembr@s del cuerpo nacional de policía entraban y salían, aunque el desalojo sólo podría producirse en caso de que lo ordenara el director. En teoría a las 14:15 el banco cerraba al público y sería el momento en el que nos desalojaran, sin embargo llegada esa hora, la policía se quedó fuera mientras bajaban la verja, por lo que la policía no podría entrar al banco a no ser que se le abriera desde dentro.

     Al cabo de cierto tiempo, la policía se marchó mientras que cada vez había más gente fuera apoyando la ocupación. No nos dejaban ir al baño, cada media hora proximadamente nos abrían la puerta para poder ir, y tampoco nos dejaban que compañer@s que se encontraban fuera del banco nos pasaran comida.

     Conseguimos meter comida dentro del banco, mientras que de nuevo, el portavoz de la PAH, María y su hijo entraban al despacho del director. A María se le dio como solución el usufructo vitalicio de su vivienda, a lo que se negó por no cumplir las expectativas.

     En cierto momento de la tarde, l@s policías se marcharon, varias personas que se encontraban afuera corroboraron que los habían visto después tomando un café en el bar de al lado.

     Pasaron las horas dentro del banco, mientras que afuera cada vez había más personas apoyándonos, y mientras tanto, el director del banco frecuentemente se le veía hablando por teléfono aunque no nos daba ninguna solución.

     La última propuesta que nos dio el director fue la de citar a María para el miércoles a las 10:00 para darle una solución, pero que en ese momento él no podía hacer nada.

     Por la noche volvió la policía, cerrando la puerta del cajero aunque antes de que vinieran conseguimos que algun@s compañer@s más entraran. Pedimos comida a las personas de afuera, que habían decidido acampar, pero el director del banco se negó. Un compañero intentó introducir comida, pero la policía le echó fuera del banco y le identificaron.

     A una mujer con diabetes le empezó a dar un bajón de azúcar y tuvo que venir personal sanitario de urgencias para sacarla del banco. Al poco tiempo nos enteramos que se había ocupado un banco de la sucursal BBVA en Barcelona.

     Aproximadamente a las 21:00 nos avisaron desde Azuqueca que habían pasado dos furgones de policía dirección a Guadalajara y a las 02:00 el director del banco subió la verja y entraron los antidisturbios, todos nosotros nos colocamos al fondo del banco agarrados unos a otros. Nos sacaban según decidía uno de los policías y a los qe se resistían a soltarse les llegaban a agarrar incluso del cuello, a uno de nuestros compañeros incluso lo llegaron a tumbar en el suelo inmovilizándole con la rodilla en el cuello.

     Nos sacaron uno a uno y cuando estábamos todos fuera María nos pidió que nos fuéramos todos a casa, no quería problemas y nos agradeció a todos por ayudarla... Le prometimos que el miércoles estaríamos allí para apoyarla, porque toda persona tiene derecho a una vivienda.