Crónica de la concentración del 9 de octubre

La pasada tarde del 9 de octubre nos concretamos en la céntrica plaza de Santo Domingo varias decenas de trabajadorxs de Geacam arropadxs por otrxs tantxs simpatizantes convocadas por la sección sindical de CNT Guadalajara y Solidaridad Obrera para protestar por las condiciones laborales de lxs bomberxs forestales y denunciar la desastrosa gestión de Geacam ante el incendio del pico del lobo en la sierra norte como consecuencia de sus políticas de recortes.

Se repartieron octavillas entre los asistentes y paisanxs que se acercaban curiosxs para conocer el motivo de la protesta, se corearon consignas y se leyeron los comunicados.

Está concentración es el preámbulo a la manifestación del próximo 18 de octubre en Madrid convocada por el PASBF para conseguir mejoras en nuestro sector y esperemos que las acciones continúen hasta conseguir nuestras merecidas reivindicaciones.

¡La lucha está en las calles y no en el parlamento!

A continuación reproducimos la octavilla que se repartió durante la concentración

Arrancamos la campaña estupefactos por las condiciones en que se encontraba el dispositivo: recortes en días de campaña (contratos de tan solo 90 días), activación escalonada de medios, recortes en la jornada para ahorrarse pagar el exceso, dotaciones con menos componentes que otros años, torres sin personal de vigilancia, movilizaciones de personal para suplir las carencias de puestos dejando unidades incompletas e inoperativas, turnos que no estuvieron completos hasta mediados de julio…

Un auténtico despropósito que evidencia la escasa previsión y mala organización de esta empresa.

Las organizaciones aquí convocantes decidimos denunciar la precariedad en Geacam y enviar una tabla reivindicativa a la empresa para exigir soluciones a toda esta problemática sin obtener respuesta.

Geacam lleva años deteriorando las condiciones del servicio de extinción de incendios priorizando las labores silvícolas en el monte porque son las que generan beneficio económico como consecuencia de un sistema capitalista que solo busca monetizar toda actividad, incluidas las emergencias.

Los criterios que están siguiendo para recortar la campaña de extinción en base al IPP ponen en claro peligro a lxs trabajadorxs, a la población y nuestro patrimonio natural, sobre todo teniendo en cuenta las condiciones climáticas cada vez más extremas que venimos padeciendo por el cambio climático.

Hasta ahora la jugada les había salido bien, pero al final cuando recortas te encuentras con situaciones como la vivida recientemente y ha pasado lo que nos temíamos.

El pasado día 20 de septiembre un rayo provoca un incendio en las faldas del pico del lobo, y en la provincia a parte de las unidades helitransportadas solo se contaba con dos medios activados, mientras el resto del personal se encontraba desbrozando en el monte y en el paro.

La nefasta gestión durante los primeros días debida a la falta de personal para poder haberlo atajado en un primer momento se evidencia en el momento en que los retenes de El Vado y Montes Claros lanzan un comunicado ante la impotencia de ver como la sierra arde mientras ellos desbrozan el monte a unos km de allí y ven pasar convoyes de medios procedentes de otras provincias.

Geacam en lugar de activar en un primer momento a sus medios provinciales hace uso de los de otras provincias y del ministerio, y no rectifican hasta ver que la situación se les va de las manos pasando el incendio a nivel 2 y teniendo que solicitar la presencia de la UME y otros medios, que empiezan a llamar al personal para deprisa y corriendo intentar conformar las dotaciones desactivadas con quienes tenían entonces para poder enviarlas allí.

Que la orografía dificultaba el acceso a los medios lo sabemos, pero también sabemos que de haber tenido el dispositivo al completo se podía haber actuado de otra manera y evitar que ardieran 3000 hectáreas de un alto valor ecológico y patrimonial poniendo en riesgo a las poblaciones cercanas y la fauna de la zona.

Dicen que los incendios se apagan en la prevención, pero esto evidencia que no es así; los incendios se apagan durante todo el año, y si bien las labores silvícolas ayudan a paliar los efectos del fuego más meses de extinción son necesarios.

Por todo ello pedimos la dimisión de los responsables políticos y de Geacam por su desastrosa gestión.